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Estrés

Intervenciones para la reducción de estrés.

La reacción del estrés es una respuesta a una amenaza o situación que interpretamos como peligrosa.  Esta reacción tiene miles de años de antigüedad y nos permite adaptarnos a los cambios.

 

En la reacción del estrés el cuerpo activa una serie de mecanismos (el sistema circulatorio, respiratorio, piel y músculos) y desactiva otros (sistema inmune, reproductor, y digestivo). El control de esta respuesta es muy complejo, inicialmente se basa en dos ramas del sistema nervioso autónomo el simpático y el parasimpático.

 

El estrés genera respuestas físicas, emocionales y psicológicas, las emociones más marcadas son miedo o ira, que nos ayudan a huir o a defendernos. Lo curioso es que no distingue entre real o lo percibido, ni sobre el pasado-presente-futuro, además como mecanismo de supervivencia es tan rápido y automático que no necesita de consciencia, ni voluntad.

 

La reacción del estrés ocurre cuando surge algo que es interpretado como una amenaza y que pone en peligro el bienestar de una persona, por tanto, tiene un componente subjetivo y permite distintas respuestas

 

Es importante reconocer que una característica fundamental de la existencia es que todo cambia y que el equilibrio se ve amenazado con cierta frecuencia. 

 

 La reducción del estrés consiste en recuperar lo antes posible el equilibrio perdido al intentar responder a la amenaza, esto se conoce como autorregulación. 

 

Pero si esta autorregulación no ocurre y el estrés se mantiene de forma crónica empiezan a aparecer diferentes síntomas que pueden llevar a:

 

  • Enfermedades somáticas
  • Trastornos de sueño
  • Incapacidad para relajarse
  • Dificultad en la toma de decisiones
  • Depresión